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domingo, 13 de marzo de 2011

Una profesión desvalorizada

Con la evolución que ha tenido a lo largo de su historia, el periodismo se encuentra en un momento de expansión increíble. La evolución tecnológica con internet, los móviles táctiles, las tabletas… hacen que todo el mundo pueda estar informado en cualquier momento y en casi cualquier lugar. No obstante, a pesar de este momento de ‘esplendor’ en la forma de comunicar, al periodista se le sigue valorando muy pobremente en España

Es muy normal escuchar a la gente de la calle hablar y despotricar hacia una profesión que resulta básica y fundamental. Hablo de periodismo como una base fundamental de la cultura de un país. Es muy fácil criticar, y más en una nación como esta, sin valorar realmente el trabajo de los demás. La noción que tienen las personas de las cosas es gracias a lo que leen en los periódicos, ven en los telediarios o escuchan en la radio. Sin embargo, es muy fácil decir que malo es éste o como se lo lleva muerto el otro. 

Portada del diario Marca del pasado 9 de marzo

A pesar de la defensa hacia la profesión,  también uno se puede avergonzar de cómo reaccionan algunos medios ante unas noticias y otras. Es difícil decir con orgullo que se es periodista ante reacciones como la del subdirector del diario deportivo Marca, Carlos Carpio: "Los motes del Madrid tenían más interés para el lector de Marca que la victoria del Barcelona". Esta reacción llegó tras la portada que sacó su periódico el día después del pase del F.C. Barcelona a cuartos de final de la Champions League.

Por cosas como esta, el periodismo no consta en España de un estatuto profesional periodístico y no se valora a la profesión como en el resto del mundo. Se tendrían que cambiar las formas de ver al periodista, de valorarle como lo que es, un educador. Sin embargo, parece que queda lejos esa visión para el país en el que vivimos, y más si se siguen anteponiéndo informaciones poco relevantes a las verdaderas noticias.

lunes, 28 de febrero de 2011

Recordando el pasado

El 23F fue un hecho trascendental en la corta historia de la democracia española. Algo que ha perdurado durante los años de manera muy presente, y este año todavía más. Con la conmemoración del treinta aniversario del intento de golpe de Estado y el estreno en los cines del mismo, España demuestra su madurez intelectual y su evolución desde lo sucedido. Bien es verdad que, coincidiendo con las revoluciones en el norte de África, más de uno pueda ver como desapropiado darle más morbo al asunto, pero bien es cierto, que las nuevas generaciones aceptan recordar lo pasado con la suficiente consciencia de que eran otros tiempos y que lo pasado, pasado está.

Portada del diario El País para la edición especial del 23F 
 
Aun con ello, se ha podido recordar mejor el 23F con toda la documentación proporcionada en los últimos días que han llamado la atención de todos los medios. Siempre ha sido un rompecabezas, con muchas piezas sin encajar, y todos quieren dar a saber cuál fue la verdadera razón por la que el golpe no acabó triunfando. Una de ellas fue la actitud del colectivo del diario El País, que ‘con un par’ y sin miedo a nada, publicó una edición especial a los pocos instantes de que Tejero entrase en el Parlamento. Con el título de ‘Golpe de Estado. El País, con la democracia’ sembró cátedra y demostraron los valores de una nación que no debía temerle a nada. El carácter del director del periódico en aquel momento,  Juan Luis Cebrián, para no achantarse ante la situación, fue uno de los ejemplos de porqué la democracia ha triunfado en un país como España. Gente como él ha contribuido en gran medida a que ahora mismo vivamos en las condiciones que vivimos, y lo hizo desde el periodismo más profesional que se puede hacer. Una vez más, se confirma que los periodistas no sólo son básicos en la sociedad, sino que pueden ser algo más.

lunes, 24 de enero de 2011

Palomares: esa historia tan española

No es de todos conocidos, la historia que ocurrió en Palomares, localidad de Almería, un 17 de enero de 1966. Han pasado tantos años y vivimos en el país del olvido, que muchos jóvenes no saben el porqué de esta historia. Un choque aéreo entre dos aviones, un bombardero y un avión de la Fuerza Aérea de EE.UU., provocó la caída de cuatro bombas atómicas. Tres se recogieron en tierra y la cuarta se propinó hacia el mar. El pensar que la zona afectada hubiese desaparecido del mapa no sería locura, y aún así el accidente no ha tenido una repercusión histórica de importancia


Bombas encontras en Palomares
Es cierto que en su momento todo el mundo lo supo, sólo cabe preguntar a las personas de aquella generación: “Lo de Palomares fue espectacular, algo muy fuera de lo común, pero de lo que nunca se llegó a saber todo bien”, me comentaba mi padre en una cómoda sobremesa de sábado. Al igual que él, descubrí en un video que mucha gente sigue indignada por el trato que se tuvo hacia la importancia del hecho. No explotaron las bombas, pero la cantidad de plutonio (elemento tóxico) derramado hizo que se vallara la zona afectada. No se sabe el número de personas que quedaron afectadas tras ello y tampoco se dio la suficiente información en su momento. Pero claro, al igual que se ha ocultado este accidente en nuestra historia podríamos aburrirnos de repasar otros tantos. Porque hay informaciones que no tiene que conocer el pueblo, documentos top secret que se ocultan por ¿vergüenza?¿corrupciones?¿irregularidades? Quizás para resolvernos todo esto necesitemos de wikileaks, pero dudo que en este país salga a la luz ese tipo de información, porque aquí se olvida todo muy rápido y hay cosas que no interesan.